Fue el año que cumplí mi primera década. Mis padres se presentaron aquel 31 de octubre de 1999 con una PlayStation, y con el ISS Pro Evolution, el primer PES, como lo conoceríamos después, que lanzó Konami. Lo celebramos varios amigos en casa entre sandwiches, palomitas, refrescos y gritos de (carraspeo) “BRASIL, BRASIL” cada vez marcábamos un gol. Fue mi primera consola, aunque sí es cierto que antes le había robado a mi padre alguna que otra partida al mítico ALEX de la consola de SEGA, que no recuerdo bien si era o no la Master System.

Después vinieron la PlayStation2, la PlayStation3, la GameBoy, la GameBoy color y algún ordenador. Desde entonces mi relación con los videojuegos ha sido muy estrecha. He pasado tardes de viernes con amigos jugando al Counter Strike y mañanas de domingo fichando y vendiendo con Football Manager o infiltrándome en las líneas enemigas con el bueno de Solid Snake. He disfrutado y crecido con ellos de forma sana, mal que le pesara a algún profesor que sin conocimiento alguno alegaba en sus clases por romperlos en mil pedazos porque iban a destruirnos, decía. Ese mismo pronosticó de mala manera mi futuro estudiantil y profesional. Como futurólogo no se gana hoy la vida, no sé si le siguen dejando hacerlo como profesor.

He pasado meses ahorrando para comprar un videojuego nuevo y he dedicado parte de mi primer gran sueldo a comprar la última PlayStation. Y ya ahorro para la número cinco que parece saldrá el próximo invierno. Aún sigo quedando con amigos a echar unas partidas entre risas y cerveza o lo hago solo en casa si tengo algún rato. Ese tiempo invertido en videojuegos ha sido, y sigue siendo, una inversión en entretenimiento, risas, concentración e incluso mejora de mi visión espacial, que nunca ha sido buena… El miedo a la desconocido nos imbuye de tal manera que nos hace opinar desde la ignorancia y sentenciar haciendo el ridículo.


Todo, en su justa medida es bueno, cuando te consume se convierte en problema. Lo mismo que puede pasarte con los videjuegos puedes sufrirlo con Netflix, tu smartphone o incluso tu pareja.

Dedico parte de mi tiempo libre a jugar a videojuegos y puedo decir bien alto que la única adicción que me preocupa hoy en día es cuando pulso F5 de manera compulsiva para ver como crecen las descargas de este podcast… ¿podré superarlo?

BUENOS DÍAS, BUENAS TARDES O BUENAS NOCHES. Bienvenida, bienvenido a NÁUFRAGOS. El podcast en el que hablamos de lo que no hablan otros. Dirección, producción, edición, montaje, locución y publicación de Sergio F Núñez. @SERGIOFNUNEZ en Twitter e Instagram. Quiero leerte si estás al otro lado. Hacerte visible y que si te gusta, compartas. Y si no te gusta, también. Pero cuéntamelo.

¿EMPEZAMOS? Episodio SIETE: LO QUE NADIE TE HA CONTADO SOBRE LOS ESPORTS.