Debía tener como unos ocho años cuando me confesé por primera vez a un amigo. Sobrevolaba en casa la posibilidad de mudarnos a otra zona y con ello, mi cambio de colegio. Muy asustado se lo comenté a este amigo y me dijo que no preocupara por nada, que él se encargaría de solucionarlo. Ocho años. Veintidós después, seguimos confesándonos el uno con el otro.

Hay amigos que permanecen desde pequeños, los menos; amigos que desaparecen con el paso del tiempo o que se marchan después de cerrar una etapa, los más; y amigos que aparecen en los momentos más difíciles para sacarte de la cama, tirar de ti hacia un bar, y quedarse para siempre. Estos últimos los cuento en singular.

¡Ah! Me olvidaba de un tipo de amistad. Esa que está en barbecho durante años y qué de repente, sin saber muy bien porqué, y a pesar de los desplantes, vuelve a cultivarse sola. Y hay amistades, que como el amor, también aparecen según la estación. De inverno o de verano, concretamente. 

Cuando eres un niño tienes la sensación de que esa amistad será para siempre, que no habrá nada que la rompa, nada que acabe con ella. Y según vas creciendo, según vas viviendo, te das cuenta de que sí había cosas que podían acabar con una amistad que parecía incondicional. Yo todavía me acuerdo del primer amigo del que me separé. Recuerdo hasta los motivos y las sensaciones.

No es sencillo superar la marcha de un amigo. Sol, mi psicóloga, ya sabes, dice que es un duelo. Y estoy de acuerdo. Cerrar una herida, una puerta, punto y final y a seguir, no es sencillo. Sangra, supura, escuece… y cierra. Los tiempos son indeterminados en función de la amistad que sea. Lo importante es valorar lo vivido, ser consciente de nuestra evolución individual y ser capaz de seguir adelante sin dolor. Al principio cuesta.

Las amistades, al final, las marcan lágrimas y sonrisas…. Concretamente las que se comparten.

BUENOS DÍAS, BUENAS TARDES O BUENAS NOCHES. Bienvenida, bienvenido a NÁUFRAGOS. El podcast en el que hablamos de lo que no hablan otros. Dirección, producción, edición, montaje, locución y publicación de Sergio F Núñez. @SERGIOFNUNEZ en Instagram y Twitter. Quiero leerte si estás al otro lado. Hacerte visible y que si te gusta, compartas. Y si no te gusta, también. Pero cuéntamelo.

¿EMPEZAMOS? Episodio SEIS: CÓMO VIVIR DE LA MÚSICA CLÁSICA EN EL SIGLO XXI.